Desde que lleva zapatitos, la jefa ha tenido de todo: zapatos de charol, estampados, clásicos, con aplicaciones de bellotas, botas calentitas para el invierno. Da lástima la verdad porque como no para de crecer se le quedan pequeños y parece ser que es lo único que no se puede reaprovechar de los peques, así que una no sabe qué hacer con ellos, porque tirarlos no dan ganas... Ya veremos.El último modelo que recibió en navidades de sus tíos son unas zapatillas rojas chulísimas... Parece que adivinan el color de su vestuario de verano, ¿el rojo? ...
Ellas tan bonitas y finas, sobretodo vestidas sobre el pijama. Quizá la opción espontánea de reutilización del abuelo no esté mal, ¿qué pensáis?


