jueves, 29 de enero de 2009

Intentos


Hacía mucho había comprado esta camiseta pensando en Nayara, la primera receptora de mis camisetas (aquí). Falta de tiempo, cansancio cuando se tiene (más o menos a partir de las 10 de la noche) en fin, historias, historias de por qué tardé tanto. Al final lo acabé, he de confesar, un poco picada. La talla iba a quedar pequeña, de hecho no sé si ya le queda justa, y los reyes estaban encima. Aunque en realidad la que me picó fue Barbara, su mamá, que nada más tener la máquina hizo un vestido, tela, telita, el patrón. Dos días después de tenerla o algo así. El caso es que me picó y he vuelto a producir cositas. Eso sí, a mi ritmo. Bananero. Isleño. Ese.

La foto es penosa, pero la muñequita, una kokeshi japonesa, quedó la mar de mona.

En breve más cositas. Espero que con mejores fotos. ¿Y por qué no una foto de la kokeshi modelada por Nayara? ¿Eh, Barbara? Venga.

jueves, 15 de enero de 2009

Con envidia sana... o quizá no tanto


Desde que los platos se han puesto las pilas para llenarse de sopa caliente los días de invierno, en esta casa hemos tenido los dientes largos. Entre otras cosas porque nuestro horno dejó de funcionar hace unos meses y no podíamos gratinar. Pero maravillas de la técnica, Franki manipuló todos los botonoes y deshizo el entuerto iratiano y voilá! El horno vuelve a funcionar. Así que pudimos hacer unas sopas de cebolla con pan tostado y queso gratinado para chuparse los dedos y picar a plato, que sabemos que se pica, sí, sí. Receta sencillísima y similar a alguna suyo, en fin. La originalidad en la cocina para Adrià. Freír cebolla (2 cebollas) en mantequilla (30g), añadir caldo de verdura, sal, pimienta, un poquito de brandy y dejar cocer 10 minutos. Después servirla en los cuencos, poner el pan tostado y el queso (50g/ persona) y a gratinar.

Una fecha más


Este año tuvo muchas cosas especiales; entre ellas nuestra boda. Una fecha más que añadir a la memoria, que ya está un tanto perjudicada por la edad y el ajetreo. Ya veremos cómo lo hacemos. Por de pronto, fue un día muy bonito compartido con gente a la que queremos y estuvo aquí y gente a la que queremos y estaba allí.

Costaba un poco elegir la foto, así que entre el poco tiempo y la indecisión he tardado ni más ni menos que dos meses en ponerla. Una caracterísitica de esta nueva vida en familia.


martes, 6 de enero de 2009

Eta urte berri on!!!!

Feliz año, ejem! Así sea, porque por ahora no lo ha sido mucho. Hemos tenido un comienzo apoteósico con virus x o y o lo que sea que ha hecho adelgazar los mofletes a Irati y a Franki, que no a mí. ¡Qué injusticia! Aunque no soy muy fan del método por arriba y por abajo, léase, vómitos y diarreas. En fin. Parece que mejoramos y para muestra un botón.
Entretanto hemos cumplido un año de familia de tres miembros y sigue impresionando la velocidad con que crece este trastillo.

A ver si ahora, año nuevo, vida nueva y renuevo, toma ya, más a menudo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Juguete de la semana


De nuestra afición a no bajar la basura regularmente surgió el juguete de la semana. Una caja de cartón de pañales. Todo un éxito. Sirve para meterse dentro, ponérselo de casco y jugar al cu-cu tas-tas, de tambor, cómo no, y lo más divertido de caminador. Sí, sí, parece que la peque se va animando a dar pasos. Empezó con un avión-caminador que tiene la abuela en su casa y siguió con la caja de cartón. Pero lo mejor está por venir: el nuevo caminador es la mesa de centro de la sala. Cómo es tan ligera, IKEA provee, no le cuesta moverla y hoy allá iba con la pedazo mesa a dar una vuelta. Como comprenderéis no hay fotos, temía por las rallas y golpes que podía dejar chichoterremoto por la casa!!

Chai a la Franki


Después de muchas peticiones y re-peticones, por fin la receta estrella del chef de la casa. Mi madre si no lo toma cada vez que viene, mmm, le falta algo, ¿o no amatxi?

Ahí va:

Hervir la mitad de agua y de leche en una cacerola con un trozo de cáscara de naranja, otro de limón, canela en rama, clavo y cardamomo. Después de hervirlo durante unos minutos (ojo de buen cubero), apagar el fuego y echar el té (verde o negro). Dejar infusionar unos cuatro minutos, aquí si que ojo. Si lo dejáis demasiado tiempo queda demasiado amargo. Y ale, a colar. Echar bien de azúcar, dulcecillo está más bueno. Pero eso ya sabéis, a gustos. Y eso sí, imprescindible echarlo en la taza, cogerla con las dos manos, olerlo y a disfrutarlo.

¿Os atrevéis con alguna variación? Animaos y contádnoslo.

jueves, 9 de octubre de 2008

todo es relativo

Ni más, ni menos. Desde que Irati llegó la concepción de poco o mucho tiempo es totalmente diferente. Y desde entonces 7 días son pocos. Pasan volando. Pero también son intensos. Dan hasta para ver maravillas como estas (en la foto no se aprecia tanto, pero era gigante).